El recibidor es lo primero que ves al llegar a casa, y también lo primero que ven tus invitados. Un cuadro encima de una consola o a lo largo de un pasillo largo hace que la entrada resulte acogedora en lugar de vacía. Desliza el control para ver la misma entrada vacía y con mis láminas de acuarela pintadas a mano.
Se muestra enmarcado; los marcos no están incluidos.
Cómo elegir cuadros para el pasillo y el recibidor
Los pasillos suelen ser estrechos y tener poca luz natural, así que los fondos claros y los motivos tranquilos funcionan mejor: hacen que el espacio parezca más amplio. Repite un color que ya tengas en la entrada: la madera de una consola, una alfombra o la puerta. Si el pasillo da al salón, elige cuadros de la misma paleta para que las estancias fluyan entre sí.
¿Qué tamaño encima de una consola?
Un cuadro encima de una consola debería cubrir unos dos tercios de su ancho. Encima de una consola de 120 cm, un set de dos láminas de 40 × 50 cm funciona bien; para una consola más estrecha, de 30 × 40 cm. Cuelga los marcos a unos 20–25 cm por encima de la consola, con el centro del cuadro más o menos a la altura de los ojos, a unos 150 cm del suelo.
Pasillos largos y estrechos
En un pasillo largo, varios sets de dos a lo largo de una pared crean un ritmo tranquilo: cuélgalos a la misma altura y con la misma separación. En un pasillo estrecho ves los cuadros de cerca, así que los motivos botánicos delicados con detalles finos son una opción preciosa: notarás las pinceladas cada vez que pases.
Motivos para el recibidor
Los motivos botánicos como helechos, ramas y bayas resultan frescos y naturales. Mis paisajes de nubes japandi aportan calma a una entrada minimalista, y las piñas y rodajas de madera quedan bien en una casa rústica de estilo cabaña. Encontrarás más parejas en mis sets de 2.
¿No sabes qué encaja en tu pasillo? Envíame una foto: estaré encantada de proponerte un set y un tamaño.